
Bombines y escudos, montados y explicados antes de cobrar
Bombines y escudos de seguridad
El bombín es la pieza donde entra la llave y el escudo es lo que la protege desde fuera. Te contamos qué nivel tiene sentido en tu puerta y cuándo compensa ir más allá.
Qué es un escudo y qué protege
Es la placa de acero que va por la cara de fuera de la puerta, rodeando el bombín. Deja a la vista la entrada de la llave y poco más.
Su trabajo es que nadie pueda romper el bombín o sacarlo de la puerta con facilidad. Los escudos de seguridad suelen fijarse desde dentro, así que desde el rellano no hay tornillos a la vista. Algunos llevan además una tapa que cubre la entrada de la llave cuando no se usa.
El embellecedor que traen muchas puertas de serie tapa el agujero, pero no protege. Si el tuyo se mueve al tocarlo o ves los tornillos desde fuera, probablemente es de esos.
Niveles de bombín, sin hablar de marcas
Para elegir no hace falta saberse los fabricantes. Basta con mirar qué protecciones tiene cada bombín y cómo está certificado.
Bombín básico
El que llevan muchas puertas cuando se estrenan. Abre y cierra, y ahí acaba lo que se le puede pedir.
Bombín de seguridad
Añade protección frente a los ataques más conocidos: antibumping, antiganzúa, antiextracción, antitaladro. No todos las llevan todas. El fabricante indica cuáles cumple: míralo antes de comprar.
Bombín de alta seguridad
Las mismas protecciones, a más nivel. Muchos llevan además una llave que no se copia en cualquier ferretería: las copias se piden presentando una tarjeta de propiedad.
Para comparar sin depender de lo que te diga el vendedor, pide la clasificación según la norma europea UNE-EN 1303. Es un código de ocho posiciones y las dos últimas son las que te interesan: la seguridad de la llave y la resistencia al ataque.
Y una comprobación que puedes hacer hoy: mira tu puerta desde fuera. Si el bombín sobresale bastante del escudo o de la puerta, lo más probable es que no tenga la medida correcta, y ese saliente es un punto débil.
Qué nivel pide tu puerta
No hay una respuesta que valga para todas. Lo que cambia la recomendación es dónde está la puerta y cuánto tiempo pasa la casa vacía, y desconfía de quien te ofrezca lo más caro sin haberla visto.
Piso en un edificio con portal
Un bombín de seguridad con su escudo suele ser suficiente. El portal cerrado y los vecinos entrando y saliendo ya ponen difícil pasar desapercibido.
Planta baja, casa aislada o segunda residencia
En la costa hay muchas casas y apartamentos que pasan meses cerrados. Una casa vacía le da tiempo a quien quiere entrar, y ahí sí compensa un bombín de alta seguridad con escudo y, según la puerta, un cerrojo de más.
Local o negocio
Además de la cerradura, cuenta lo que da a la calle: escaparates, ventanas bajas, la puerta trasera que da al patio. Es donde más sentido tienen las rejas.
Un bombín de alta seguridad en una puerta endeble o con el marco suelto protege menos de lo que parece. Si lo vemos al llegar, te lo diremos.
Cerrojos y rejas
Un cerrojo añadido en la puerta de entrada es un segundo cierre independiente de la cerradura. Se monta por dentro sin tocar la que ya tienes, y es de los trabajos más sencillos para ganar seguridad.
Las rejas son otro asunto. Las hay fijas, para ventanas que dan a la calle o a un patio; practicables, para puertas que se tienen que abrir; y plegables, para escaparates, terrazas y locales. En todas hay que ver el hueco y medir antes de hablar de nada.
Nada de esto es urgente, así que se hace con calma. El precio te lo damos cuando hemos visto la puerta o la ventana, antes de encargar ninguna pieza.
Presupuesto de bombín o escudo
Mira el canto de la puerta, que el bombín suele llevar la marca escrita. Con ese dato te decimos qué opciones equivalen y cuáles no.
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