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Cambio de cerraduras en Tarragona

Te has mudado, has perdido las llaves o alguien ha intentado entrar. Muchas veces basta con un bombín nuevo, y aquí te contamos cuándo hace falta algo más.

Por qué se cambia una cerradura

Te has mudado

No sabes cuántas copias de esa llave hay por ahí. Las tenía el dueño anterior, quizá algún inquilino, la inmobiliaria que enseñaba el piso o el pintor que entró a dar la última mano. Cambiar el bombín antes de meter las cajas es poco trabajo y te quita esa duda.

Has perdido las llaves

Si se te cayeron en la arena, lo más seguro es que no pase nada. Si iban en un bolso con tu DNI, o en un llavero con el nombre de la calle, cámbialo cuanto antes: quien las encuentre tiene la llave y sabe dónde usarla.

Han intentado entrar

Aunque la puerta siga cerrando, un bombín que ha aguantado un intento de robo puede haber quedado tocado por dentro y fallar más adelante. Y si llegaron a abrir, poner el mismo modelo es dejarles la misma puerta.

La llave cuesta de girar

Si para abrir tienes que empujar la puerta o probar dos veces, la cerradura te está avisando. A menudo se arregla sin cambiar nada, ajustando la puerta o el cerradero. Si se deja pasar, suele terminar en una llave partida dentro o en una cerradura que no abre en el peor momento.

¿Bombín o cerradura entera?

Son dos piezas distintas, y saber cuál falla cambia el trabajo y el precio.

El bombín, que también se llama cilindro, es la pieza donde metes la llave. La cerradura es el mecanismo que va dentro de la puerta y mueve los pestillos.

Cuando el problema son las llaves (copias que no controlas, un juego perdido), casi siempre basta con cambiar el bombín. Las llaves viejas dejan de servir y la cerradura sigue siendo la misma.

La cerradura entera se cambia cuando lo que falla es el mecanismo: pestillos que no salen, una cerradura forzada que ya no cierra bien, o una tan antigua que ni siquiera lleva bombín, como las de llave larga. En esos casos, según la puerta, se pone una equivalente o se pasa a una de bombín.

Si además quieres aprovechar el cambio para subir de nivel, en bombines y escudos de seguridad tienes las diferencias explicadas.

Cerraduras nuevas y cerrojos

No todo es urgencia. También montamos cerraduras donde la que hay se queda corta. Por ejemplo, cambiar una de un solo punto de cierre por una de tres, que asegura la puerta arriba, en el centro y abajo, o añadir un cerrojo a la entrada de casa.

Esto no se decide por teléfono. Hay que ver la puerta, su grosor y el marco, y tomar medidas. Con eso sabes qué cabe y cuánto cuesta antes de decidir nada.

Si ha sido un intento de robo

Lo primero es llamar al 112 o a los Mossos d'Esquadra, y no tocar la puerta hasta que la hayan visto. Mientras esperas, haz fotos del bombín, del marco y de cualquier marca que veas.

Después viene la denuncia. Si tu seguro de hogar cubre la cerradura, lo normal es que te la pida. Mira la póliza antes de encargar el cambio, porque cada aseguradora lo gestiona a su manera.

Y si la puerta se ha quedado sin poder cerrarse, dilo en la primera frase cuando nos llames. Es lo primero que hay que resolver.

El cambio, por escrito

Nos cuentas por qué lo cambias, una llave perdida o un inquilino que se fue, y te llamamos con la orientación antes de mover nada.

¿Es para ahora mismo? 621 44 40 89